Contesta tarde, y el cliente ya compró en otro lado Aviso
El que pregunta por WhatsApp está decidiendo en ese momento. Media hora después la conversación sigue abierta pero la venta ya no.
No un menú de «marque 1». Un agente que entiende lo que le escriben, responde con lo que usted vende de verdad, y le pasa la conversación a usted cuando hay que cerrar.
Son los mismos estados que le muestra el analizador, con el dato con el que se comprueban.
El que pregunta por WhatsApp está decidiendo en ese momento. Media hora después la conversación sigue abierta pero la venta ya no.
Precios, horarios, si hay domicilio, si le sirve a su caso. Es la mayor parte del volumen y es justo lo que un agente hace igual de bien que usted.
El que dijo «lo pienso y le escribo» no vuelve solo. Sin un sistema que se acuerde, ese cliente se pierde sin que nadie note que se perdió.
No se configura un robot genérico: se le enseña su catálogo, sus precios, sus objeciones y su forma de responder. Lo que sale escribe como escribiría su mejor vendedor, no como un formulario.
Su CRM, su base de datos, su calendario. El agente no vive aparte: deja registrado con quién habló, qué pidió y qué quedó pendiente.
Usted ve todas las conversaciones y entra cuando quiere. El agente sabe cuándo callarse y pasársela: un cliente que huele a robot en el momento de cerrar es un cliente perdido.
Se nota si está mal hecho, y la mayoría lo está. La diferencia no es el modelo de inteligencia artificial: es cuánto sabe de su negocio y qué tan claro tiene cuándo dejar de hablar. Un agente que contesta lo que no sabe hace más daño que no tener ninguno.
Sí, y conviene. El número del agente se conecta a la plataforma oficial de WhatsApp para empresas, y eso pide un número que no esté ya usándose en la aplicación normal. Su número personal se queda como está.
Hay dos costos y los separo siempre: lo que cuesta construirlo una vez, y lo que cuesta cada mes —los mensajes de WhatsApp y el consumo del modelo—. El segundo depende de su volumen, así que se lo estimo con sus números, no con un promedio que no es el suyo.