Jariash
Reparación

Su sitio no abre, o abre con un error

Es más común de lo que parece: de catorce negocios que medí en una muestra real, cuatro no respondían en absoluto. El dueño casi nunca se entera, porque su navegador tiene guardada la versión de cuando sí funcionaba.

Cómo se ve esto desde fuera

Son los mismos estados que le muestra el analizador, con el dato con el que se comprueban.

No responde nada Crítico

El servidor no contesta. A un cliente que entre ahora le pasa exactamente lo mismo que me pasó a mí.

Contesta con un error del servidor Crítico

La página existe pero algo se rompió detrás. Quien entra ve una pantalla de error, no su negocio. HTTP 500

El certificado está vencido Crítico

El navegador no muestra su sitio: muestra una advertencia roja de sitio no seguro. Es la peor de todas, porque no parece un fallo técnico — parece que usted es el peligro.

Rechaza a quien no es una persona con navegador Aviso

Una protección mal calibrada que le cierra la puerta a los buscadores y a los asistentes de IA. Usted lo ve bien porque usted sí es una persona con navegador. HTTP 403

Cómo lo resuelvo

  1. Lo abro desde fuera

    Sin entrar a nada suyo. Le digo si es el servidor, el certificado, el nombre del dominio o una regla de protección, y le muestro la respuesta cruda con la que lo comprobé.

  2. Separo lo urgente de lo caro

    Un certificado vencido se arregla hoy. Un sitio que lleva años sin mantenimiento a veces conviene rehacerlo, y eso se lo digo aunque sea la respuesta larga.

  3. Lo reparo y lo dejo comprobado

    No «ya quedó»: le mando la misma medición de antes, ahora en verde, para que lo verifique usted.

Preguntas

Lo que suelen preguntarme

¿Cómo sé si mi sitio está caído, si a mí me abre bien?

Casi nunca lo sabe, y esa es la trampa. Su navegador guarda una copia de cuando funcionaba, y su teléfono está en la misma red de siempre. Por eso la revisión se hace desde fuera, desde una red que no conoce su sitio.

¿Necesita acceso a mi hosting?

Para el diagnóstico no. Para la reparación depende de qué sea: un certificado o un registro de DNS se arregla en el panel del dominio; un error del servidor exige entrar. Si prefiere no dar accesos, le guío para que lo haga usted.

¿Y si el sitio es tan viejo que no vale repararlo?

Se lo digo. Reparar algo que se va a volver a romper en dos meses no le sirve a usted ni me sirve a mí; prefiero perder ese trabajo que cobrarlo dos veces.

Ver si su sitio responde de verdad, desde fuera, toma veinte segundos.